Si alguna vez has deslizado los dedos por tu cabello y te ha parecido como si alguien hubiera dejado caer el contenido de una freidora en tu cabeza, conoces la lucha eterna del cabello graso. Sientes tus mechones apretados y sin brillo. Sientes la oleosidad. También significa que probablemente hayas pasado mucho tiempo en el sector de cuidado capilar desesperada en busca un shampoo para cabello graso que te ayude a dominar esa bomba de tiempo que tienes en la cabeza.

Si bien combatir la oleosidad podría parecer una batalla eterna, puedes poner en práctica algunos trucos sencillos para eliminar ese aceite no deseado. Así que, no te deprimas. Lee estos consejos para volver a tener tu cabello dinámico y vibrante.

¿De dónde viene todo ese aceite?

¡De tu cuero cabelludo! Los folículos capilares de tu cuero cabelludo segregan aceites naturales llamados sebo. Ese aceite es el humectante natural del cabello. En teoría, es estupendo, pero no todos los cueros cabelludos son iguales; algunas personas producen demasiado sebo, lo que deriva en un aspecto oleoso y fibroso.

Puedes culpar a la biología por este exceso de aceite; la genética tiene un rol importante en la oleosidad de tu cuero cabelludo. Y si bien cada tipo de cabello puede producirlo en exceso, en general es más aparente en aquellas personas con cabello más lacio y fino, ya que el aceite se desplaza por el tallo del cabello con mayor rapidez que sobre el cabello grueso y rizado.

Límpialo de manera más inteligente, no más agresiva
La solución a este problema parecería ser bastante sencilla: lava tu cabello. Pero es un poco más complicado que eso. Las personas con cabello graso creen erróneamente que el uso de limpiadores fuertes como shampoo de limpieza profunda son la única manera de lavarlo. Pero no es así. Cuando utilizas este tipo de shampoo en exceso, pueden quitar al cabello sus nutrientes y aceites naturales.

En cambio, busca limpiadores que quiten el aceite sin alterar el equilibrio natural del cuero cabelludo. El Shampoo Micelar Purifica e Hidrata de Pantene utiliza suaves micelas, moléculas que generan un efecto positivo en contacto con el agua y el aceite. Ello significa que pueden “atrapar” efectivamente la suciedad y el aceite, que luego se eliminan en el enjuague. Funcionan de inmediato para quitar el exceso de aceite de la superficie del cuero cabelludo y el cabello y, a la vez, ayudan a los nutrientes internos a mantenerse en su lugar. No es necesario restregar ni raspar el cuero cabelludo.

Si crees que es absolutamente necesario lavar tu cabello todos los días, este producto suave es ideal para ti.

No temas omitir un lavado
Considera lo siguiente: Si no lavas tu cabello durante tres días, el cabello puede acumular hasta el 4 % de su propio peso en aceites del cuero cabelludo, residuos de productos y contaminación ambiental. Te dan ganas de dejar de hacer lo que estás haciendo y meterte en la ducha. Pero no necesariamente debe ser así.
Un truco sencillo para mantener tu cabello impecable es usar un shampoo seco. Shampoo Seco de Pantene no limpia tanto como en un lavado convencional, pero es una opción conveniente cuando estás en movimiento o cuando simplemente no puedes lavarte y peinarte ese día. Aplica un poco sobre el cabello, cepíllalo y podrás salir sabiendo que te ves muuy bien.

El acondicionador es la clave
Otro error común es no usar acondicionador. Después de todo, tu cuero cabelludo ya tiene muchos aceites, ¿por qué agregar más hidratación pesada? Si bien es lógico, no es exactamente así. El acondicionador no solo significa hidratación; se trata de devolver los nutrientes perdidos y mantener el cabello saludable y fuerte de adentro hacia afuera. Por eso, quienes tengan cabello graso (y cabello fino en general) deben considerar lo siguiente:

  • Evita usar acondicionadores muy concentrados, como aquellos que dicen “intenso” o “acondicionamiento profundo”. Busca en cambio texturas más livianas (e igualmente nutritivas) como espuma, gel o leche que tu cabello pueda absorber con facilidad. El Acondicionador Cuidado Clásico de Pantene es una gran opción. Se absorbe por contacto para nutrir el cabello de adentro hacia afuera y deja el cabello limpio al tacto.
  • Evita usar acondicionador en tu cuero cabelludo o demasiado cerca de las raíces. Si bien quieres acondicionar hasta lo más arriba posible para proteger tu cabello del calor y los rayos UV en toda la extensión, deberás dejar un espacio entre el cuero cabelludo y el cabello acondicionado si tienes cabello particularmente graso.

Si quieres tener un cabello flexible, suave y dichosamente libre de grasa (alerta de spoiler: lo tendrás), sigue estos consejos simples y tu cabello graso será un problema del pasado.

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